Bicentenario de la Independencia
El desafío de comprender el presente
Jue, 07/07/2016 - 13:57

El historiador tucumano Santiago Rex Bliss reflexionó en Villa María sobre los principales hitos de 200 años de historia.

 

En el marco de una actividad organizada por la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) y el Instituto Municipal de Historia del municipio local, el historiador de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), magister Santiago Rex Bliss, realizó un recorrido por la historia argentina desde el 9 de Julio de 1816 a la actualidad. En un repaso del proceso independentista y su impacto en el contexto nacional, el especialista observó en perspectiva la historia local y regional, y propuso abordar la temática del Bicentenario sin limitarse a 1816.

 

“Siempre reflexionar sobre nuestra historia es un ejercicio provechoso y útil porque no se trata de un ejercicio de erudición, sino que es el desafío de buscar en el pasado las claves que nos permitan comprender las razones por las cuales estamos atravesando el presente”, expresó Rex Bliss en diálogo con la Secretaría de Comunicación de la UNVM.

 

-¿Por qué propone observar estos 200 años en perspectiva?

-Es una buena ocasión la conmemoración de los 200 años de independencia para reflexionar sobre las razones que llevaron a que se privilegien ciertas fechas de la nacionalidad argentina y aprovechar el aniversario para analizar críticamente lo que fueron estos dos siglos de historia.
La perspectiva a partir de la que se analiza el proceso independentista fue cambiando con el tiempo. Durante años se preguntó si era en términos absolutos o era una independencia formal, o si se trató del cambio de dominación de una potencia por otra. Desde el presente se puede mirar el proceso tomando todas las discusiones sobre el tema y desde de allí preguntarnos qué nos pasa hoy y tratar de entender cuál ha sido el derrotero de la historia argentina.

 

-¿Cuáles fueron los hitos más importantes, con relación a la independencia, que se dieron en los últimos 50 años?

-Este año, además del Bicentenario, se conmemoran otras fechas como los 40 años del último golpe cívico militar. En mi provincia, Tucumán, se dio también el proceso de cierre de ingenios azucareros por Onganía que, de alguna manera, inauguró lo que fue el proceso del neoliberalismo en Argentina y fue la antesala de la movilización social y política y la represión que vino luego. Por eso creo que tenemos mucho para reflexionar en estas fechas y no solamente quedarnos con el proceso de independencia que para muchos es bastante lejano en el tiempo. Lo importante es destacar acontecimientos que están relacionados unos con otros.

 

-¿Qué impacto tiene la celebración en el contexto político nacional actual?

-Tenemos dos fechas que se consideran fundantes, el 25 de Mayo de 1810 y el 9 de Julio de 1816. El contexto en el que se celebró el primer centenario en 1910 se encontraba centrado en un país que se proyectaba al mundo con enorme optimismo en función de los grandes resultados económicos que había obtenido en los últimos años del siglo XIX. El clima era esperanzador, a pesar de grandes claroscuros en los niveles de vida de la población. En cambio, las celebraciones del Bicentenario han estado signadas por la crisis del 2001. En 2010 se vivía una suerte de renacer con la esperanza y la sensación de que el país había encontrado la senda del crecimiento y la justicia social, eso le dio a los festejos una enorme difusión y protagonismo a nivel nacional. Ahora, en 2016, nos encuentra en crisis, con grandes dilemas económicos y sociales, y eso hace que los festejos estén menos optimistas de lo que fueron hace seis años atrás.

 

-¿Cuáles son los desafíos para los próximos años y qué rol tendrá la Universidad?

-El desafío que tenemos como universitarios y el que tiene la Universidad Pública sigue siendo el que se anunciaba con la Reforma de 1918, es decir una universidad que ofrezca una educación de calidad en un marco de pluralidad y de un ingreso irrestricto que permita que la mayoría de la población pueda acceder a la Educación Superior. En ese sentido, el desafío es resolver el problema de la inclusión social acompañado de la calidad académica. Es auspicioso que se realicen encuentros que estrechen vínculos entre universidades, porque el camino es el acuerdo y la colaboración para prepararnos y superar los escollos que nos ofrece el presente.

 

-¿Por qué considera importante poder reflexionar la Historia?

-Siempre reflexionar sobre nuestra historia es un ejercicio provechoso y útil, porque no se trata sólo de un ejercicio de erudición sino que es el desafío de buscar en el pasado las claves que nos permitan comprender las razones por las cuales estamos atravesando el presente. Siempre hay una vinculación muy estrecha entre el pasado y el actuar hoy, por lo que es muy motivador que los jóvenes se interesen, no para quedarse en el pasado sino para comprender porque la sociedad atraviesa los problemas actuales.


Compartí esta publicación