Ciencias Sociales
Instan a producir saberes con impronta latinoamericana
Mar, 27/10/2015 - 13:27

Lo hizo la docente Patricia Scarponetti quien abordó el pensamiento de Hugo Zemelman en un curso de posgrado impulsado por la UNVM. “Es muy importante que las universidades públicas de América Latina conozcamos nuestras propias producciones”, aseguró.

 
La docente de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), doctora Patricia Scarponetti, abordó el pensamiento crítico del sociólogo chileno Hugo Zemelman en el marco de la capacitación denominada “Las Ciencias Sociales en transformación”, orientada a replantear y renovar epistemológicamente este campo.
 
Entre otros aspectos remarcó que la recuperación de estas producciones se da en un contexto donde se trata de “posicionar un pensamiento propio de América Latina que siempre lo hubo pero fue menos valorado desde las agendas hegemónicas”. Además, destacó el rol de las universidades públicas ante un mercado que promueve a pensadores europeos o americanos, por sobre los latinoamericanos.
 
Cabe destacar que el posgrado fue impulsado por el Instituto Académico Pedagógico de Ciencias Sociales (IAPCS), y a lo largo de cuatro encuentros contó con la participación de especialistas de CONICET, de la Universidad Nacional de San Martín (UNSaM) y de la Universidad Federal de Integración Latinoamericana (UNILA - Brasil).
 

- ¿Cuáles son los principales aspectos a remarcar de la obra de Zemelman?
- Durante los últimos 20 años de su vida Hugo Zemelman trató de trabajar sobre la producción de conocimiento en América Latina. Un conocimiento que afectara y transformara la realidad institucional, política y cultural latinoamericana. 
 
Se esforzó por “desparametralizar” el razonamiento y por dar cuenta de ciertas lógicas burocráticas que se han instalado muchas veces en contextos académicos internacionales, que vienen a tratar de enseñar cómo tenemos que investigar en América Latina. Él hace un diagnóstico de cómo se produce el conocimiento, marca estas carencias en términos de que no sería verdadero porque su aplicación no serviría y retoma una serie de áreas que estas disposiciones ajenas a nuestra cultura tratan de implementar en el continente. Vuelve a los pensadores latinoamericanos y, desde allí, piensa un razonamiento que no pone el acento en la teoría, sino que piensa al continente desde un contexto histórico específico y con necesidades comunes. 
 
- ¿Cómo impactó en el ambiente académico?
- Generó cierta incomodidad. Si uno investiga desde la comodidad y de las teorías instaladas, genera un pensamiento reproductor de lo que existe. Él estimulaba a pensar desde un lugar más creativo y propio de América Latina. 
 
Esto representa todo un desafío, porque en realidad estamos tratando de reposicionar un pensamiento propio del continente; que siempre lo hubo, pero fue menos valorado desde las agendas hegemónicas.
 
- ¿Qué rol asumen las universidades en esta concepción planteada por Hugo Zemelman?
- Es muy importante que las universidades públicas de América Latina conozcamos nuestras propias producciones. Por una hegemonía propia del mercado mundial, inserto en las sociedades occidentales modernas, hace que conozcamos más de pensadores europeos o americanos que de nuestros propios intelectuales.
 
Hay que aprovechar esta coyuntura en la que la mayoría de los países de la región se están pensando como espacio común y tenemos que hacer un esfuerzo por conocernos, encontrarnos y dar respuesta a problemáticas comunes que enfrentamos los estados latinoamericanos.
 
- ¿Eso implica dejar de producir conocimiento con ciertas lógicas impuestas?
- La idea no es salir de una lógica que está instalada en el mundo, la idea es que aquello no nos distraiga sobre lo nuestro. Evitar las hegemonías y saber de todo. 
 
Aislar la ciencia y convertirla en un saber de orden bíblico no sirve. Todos los lenguajes y todos los saberes sirven; tenemos que trabajar juntos y esa ha sido una lógica de América Latina y no del occidente moderno que siempre separó los saberes.
 

 


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