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“Los fondos buitre son los últimos coletazos del sistema”
Jue, 06/11/2014 - 13:02

Así lo aseguró el economista José María Rinaldi (UNC) en el encuentro del Plan Fénix Córdoba que tuvo lugar en el Instituto de Extensión de la UNVM.  Afirmó además que Argentina inició un “irreversible proceso de desendeudamiento" y señaló que “la academia todavía está muy impregnada de las teorías ortodoxas”.

 

El Instituto de Extensión de la UNVM fue sede de un nuevo encuentro de los integrantes del Plan Fénix Córdoba en el cual trabajaron para la redefinición de la agenda con el objetivo de editar la revista Fénix Cba, generar especializaciones, seminarios y actividades de divulgación de las tres universidades.

 
En ese marco, integrado por profesionales de distintas áreas, el economista José María Rinaldi remarcó que la academia “siempre es una fuente confiable de consulta” y el Plan es un área de pensamiento heterodoxo por lo cual sus miembros y colaboradores son fuente de consulta. “Hacemos una amplia tarea de divulgación y permanentemente evaluamos las perspectivas de la economía del país y la región centro en un contexto de crisis mundial”, agregó.
 

-¿Cómo avalúa el período de crisis internacional?

-Lo novedoso de la crisis mundial actual es su prolongación en el tiempo, el hecho de que no tenga todavía una fecha estimada la revisión de las políticas económicas en el hemisferio norte. Contrario a ello aparece el eje Sur-Sur con buenas tasas de crecimiento, importante superávit gemelo y un entramado entre países emergentes que ha llevado a Naciones Unidas a decir “miren lo que está haciendo el sur”.
 

-¿En qué afectan a la región?

-Las consecuencias impredecibles de la crisis son determinantes para el impacto que puedan tener en América Latina, Argentina y la región centro. El desacople no existe, no estamos blindados contra los efectos de la crisis. En América Latina se implementó una política anticíclica para evitar el impacto de la crisis con excelente resultados. El resguardo del gasto social ha mejorado la calidad de vida y ha permitido la incorporación de una nueva clase media. Más de 50 millones de personas salieron de la pobreza con este tipo de políticas, mayoritariamente de Brasil.
 

-¿Cuáles son las miradas desde la academia?

-Todavía la academia esta muy impregnada de las teorías ortodoxas. El pensamiento único sigue siéndolo y plantear una alternativa es nuestro objetivo. Es llamativo que en algunas universidades los estudiantes de economía no vean el marxismo. Después del ’89, con la caída del muro de Berlín, era el triunfo del neoliberalismo, pero con la crisis del 2008 se abre un nuevo paradigma que las universidades tienen que ir incorporando de a poco estos planes. Existe un cambio en el pensamiento económico a fuerza de los hechos. La destrucción del modelo de acumulación financiera del capitalismo es definitiva. Los fondos buitre son los últimos coletazos de un sistema que trata de reinstalarse, pero no va más. Inclusive lo dice la propia cuna del capitalismo. Hay países como Francia e Inglaterra que están muy atentos al conflicto judicial argentino para reestructurar altísimos niveles de deuda. Buscan la consolidación fiscal que es achicar los déficit, Inglaterra llegó a tener más del 11 por ciento y a nosotros pretenden hacernos preocupar porque tenemos el 2. Acá hay déficit porque Argentina inició un irreversible proceso de desendeudamiento.
 

-¿Es optimista respecto del futuro económico del país?

-Tenemos una ventaja competitiva natural que es la renta de la tierra. Imaginemos que en 2020 China tendría 600 millones de personas de clase media e incorpora por año 15 millones de indigentes a niveles básicos de ingreso que cambian la dieta de autosuficiencia. Nosotros exportamos alimentos para 470 millones de personas. Entonces no hay que demonizar la soja, lo que está mal que no haya mecanismos regulacionista, que no haya control del medio ambiente y que no se hayan recuperado las instituciones del Estado que fueron desmanteladas en los ‘90. Estamos una etapa muy inicial de la reconstrucción y es muy importante el modelo de industrialización que elegirá Argentina para eliminar la restricciones externas. Si seguimos con un sector tomador de precio, que depende de las condiciones climáticas y del humor geopolítico y económico del mundo, las restricciones externas van a permanecer en forma estructural. Si se desarrolla un sector manufacturero integrado verticalmente eso se destierra.


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