Infancia
Nuevas formas de juego y su incidencia en el aprendizaje
Vie, 10/01/2014 - 10:24

El trabajo de investigación, llevado a cabo desde el Instituto A.P. de Ciencias Humanas de la UNVM, analiza cómo los nuevos modos de juego, atravesados por las nuevas tecnologías, influyen sobre el aprendizaje en niños.
 
 
Bajo la denominación “Nuevas miradas sobre el juego y los juguetes en la infancia y su incidencia en el aprendizaje”, esta línea de investigación forma parte de la segunda etapa de un proyecto mayor iniciado en 2010, focalizado en el estudio de las connotaciones socio culturales, psicopedagógicas y psicológicas del concepto de infancia en la actualidad.
 
Liderado por la doctora María Mercedes Civarolo, completan el equipo de trabajo la licenciada Susana Amblard, la psicopedagoga Fernanda Talei, junto a docentes y alumnos becarios de diferentes carreras de la casa de altos estudios local. 
Las conclusiones obtenidas durante la primera instancia de la investigación determinaron que los medios de comunicación y la tecnología inciden en las nuevas identidades transformando al niño en consumidor. Además, el estudio hizo hincapié en  las representaciones que los educadores poseen sobre los niños.
 
“Nuestros conceptos teóricos tienen que ver con la modificación que sufre el juego libre y dramático”, explicitó Talei. La realización de múltiples actividades cotidianas, sumadas a la influencia de la televisión y las imposiciones del mercado, configuran un juego guionado, que tiene como objetivo aquello que delimita un determinado personaje, ya sean princesas o superhéroes. “De esta forma – agregó la licenciada en Psicopedagogía – se pierde el juego del como sí, el juego dramático, basado en recrear el juguete y jugar a armar historias o ficciones”. 
 
Niños, mercado y consumo
La muestra de estudio estuvo conformada por niños de 3 a 8 años de la ciudad de Villa María, pertenecientes a las clases media y alta. En este sentido, se trabajó en documentar el significado de ser niños y en definir qué es para ellos el concepto de infancia. “Es complejo que puedan hablar de sí mismos, pero a través de dibujos, de juegos, pudo establecerse que lo que más les interesa es la tecnología, hecho que sirvió para trabajar y corroborar la hipótesis de que el mercado brinda este tipo de ofertas en desmedro del juego simbólico”, reflexionó la investigadora. 
 
La recolección de datos incluyó además la realización de entrevistas a 40 padres, a quienes se indagó sobre los modos de juego de sus hijos y la utilización del tiempo libre. La muestra se completó con el testimonio de personal de jugueterías de la ciudad con el fin de consultar qué ofrecen a los padres y qué tipo de productos finalmente se comercializan. 
 
El análisis de la información recabada indicó que el ranking de juguetes más vendidos se encuentra encabezado por los que aparecen en tandas publicitarias televisivas, alcanzando mayores niveles de ventas aquellos de marcas reconocidas. 
“En la mayoría de los casos notamos una cuestión de género referida a que los varones prefieren más que las nenas los juegos tecnológicos. El juego con la pantalla, sea celular o computadora, capitaliza sus vidas, en desmedro del juego con juguetes reales. Los niños pasan a ser consumidores-clientes y se pierde la posibilidad de que puedan armar una ficción para recrear una historia que incentive su imaginación, les sirva para tolerar la frustración y resolver situaciones conflictivas”. La profesional aseveró además que, desde hace poco más de una década, los niños crecen inmersos en este marco tecnológico, teniendo acceso a estos dispositivos ya sea en el ámbito público o privado.
 
 
La pérdida del juego simbólico
De acuerdo a los datos plasmados en las entrevistas, los padres aceptan pasivamente los intereses de los infantes, influenciados en su mayoría por la publicidad televisiva. 
 
“Los padres también ofrecen juegos didácticos, pero solo con valor pedagógico. A veces les parece que si el niño está jugando con algo que no tiene una enseñanza directa o un juguete tecnológico, no está aprendiendo, hecho que no es así”, resaltó la psicopedagoga Talei. 
Esta realidad repercute directamente sobre el aprendizaje, el desarrollo de la inteligencia, la producción simbólica, el nivel de atención y pensamiento, y la posibilidad de crear e imaginar.  “Este tipo de mandatos culturales irrumpen en la vida de los niños e intervienen en su actividad lúdica, desmereciendo así el juego simbólico”, manifestó. 
 
Por otro lado, se observó que los juegos tradicionales no se han perdido del todo, aunque los niños se aburren rápidamente de éstos. Tomando a la autora e integrante del equipo científico Susana Amblard, Talei mencionó la noción de juguetes acabados, ya que si bien en el caso de las niñas aún se mantiene el juego con muñecas, las mismas poseen un cuerpo genital donde no puede concretarse el juego del maternaje, de vestirlas, acunarlas y alimnetarlas. “Existe una fuerza estética tan grande que tienden a cambiarles de ropa o maquillarlas, pero no pueden hacer un juego de todo esto, lo único que hacen es volcarse hacia la producción meramente estética”.
 
 
Proyecciones
Para el bienio 2014-2015, el equipo de investigación abocará su análisis a identificar el impacto y las modificaciones que ocasiona la ausencia de juego simbólico en los procesos de aprendizaje. 
“Actualmente, se observa que los niños tienen una actividad muy pasiva frente a la pantalla, entonces llegan a la escuela y esperan que un otro les responda y les digite su proceso de aprendizaje; por lo tanto, hay una carencia de producción simbólica propia y espontánea, así como falta de autonomía y dificultad en la creación de estrategias para resolver situaciones”. Talei resaltó el valor de que los padres otorguen espacios libres de juego a los niños desde la primera infancia. La idea es que los chicos tengan tiempo de aburrirse y de este modo armar sus propias actividades. “El juego enseña a resolver situaciones de conflicto y a mantener una interacción directa. En la pantalla no hay un otro que recepte las emociones; en cambio, frente a un par se aprende a esperar, a tolerar y a ceder.”
 
A partir de la información recabada y analizada la idea final es realizar un libro con el objetivo de difundir cómo el juego simbólico ayuda al crecimiento de los niños y de qué manera se inserta en los espacios y en la clínica psicopedagógica. Por último, Fernanda Talei también destacó el trabajo de transferencia, que a partir de la investigación, se lleva adelante con docentes, padres y profesionales.
 


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