Entrevista con Natalia De Luca
Cuidado y restauración del bosque nativo provincial
Jue, 03/10/2013 - 10:10

La UNVM organizó una Jornada de capacitación y concientización sobre la temática en el Campus Universitario el 25 y 26 de septiembre.

 

Bajo el nombre: “El cultivo de las especies leñosas nativas y la reforestación. Herramientas para la restauración del bosque nativo”, el Instituto de Ciencias Básicas y Aplicadas de la UNVM llevó a cabo esta actividad de la que participaron estudiantes, docentes y profesionales afines a la temática.

 

Entre los objetivos de la propuesta, se planteó la necesidad de concientizar sobre la situación que atraviesa actualmente el bosque nativo en la provincia de Córdoba, reconociendo su valor ecológico, cultural y socioeconómico.

 

Coordinado por las licenciadas Marta Fernícola y Emilia Sosa, la ingeniera Natalia De Luca disertó durante el encuentro. En diálogo con la Secretaría de Comunicación Institucional de la casa de altos estudios local, la especialista analizó la situación actual del bosque nativo cordobés y las estrategias para su cuidado y recuperación.

 

- ¿Por qué es importante preservar el bosque nativo?

- Las causas son múltiples. Principalmente porque los bosques nativos ocupaban más del 80 por ciento del territorio provincial. Es necesario protegerlos para poder seguir desarrollando nuestras actividades cotidianas, económicas y para vivir, especialmente teniendo en cuenta que Córdoba posee clima continental y los bosques nativos regulan los factores climáticos.
Afortunadamente, durante los últimos años existe concientización al respecto. En este sentido, es importante conocer cuál es la relación del ciclo hidrológico y estos bosques, ya que posibilitan la infiltración profunda, la captación del agua del suelo y la recarga, a través de las vertientes, de los arroyos y ríos.
Si desaparecen los bosques nativos ese ciclo se rompe y se generan inundaciones en época de lluvia, ya que el agua no puede infiltrarse debido a la ausencia de poros y raíces; en tanto, los períodos de sequías cada vez son más profundos porque anteriormente no se recargaron las vertientes, trayendo graves consecuencias para el medio ambiente.

 

- ¿Qué otras funciones cumple el boque nativo además de la ambiental?

- Los bosques nativos no solo cumplen una función ambiental, sino socio - cultural, ya que nuestros pueblos y ciudades se desarrollaron en un territorio donde el paisaje original estaba constituido por éstos, con bienes naturales comunes relacionados con ese bioma. Este componente cultural se vincula con los saberes populares, usos y beneficios medicinales de las especies, la memoria colectiva y la identificación de las comunidades con el territorio, elementos que se van perdiendo al desaparecer los estos bosques.

 

- ¿De qué modo obligan a repensar el concepto de cuidado ambiental las situaciones de incendio sucedidas recientemente en nuestra provincia?

- Justamente los incendios son una de las consecuencias de esta situación, debido a la profundización de las sequías. Otros de los factores climáticos que regula el bosque nativo son los vientos y las temperaturas.
La desaparición del bosque nativo provoca picos de temperaturas que es lo que estamos viviendo en este invierno, al no contar con este “amortiguador” que hace que la amplitud térmica sea menor, suceden estas cuestiones y, al haber cambios de temperatura muy bruscos, se producen vientos huracanados. De este modo, las sequías, el aumento de vientos y una mayor amplitud térmica dan como resultado más riesgo de incendios, favoreciendo la degradación de los pocos parches de bosques nativos que quedan en la actualidad.

 

- Ante este panorama, ¿qué estrategias se proponen para lograr una restauración ambiental?

- Lo primero tiene que ver con lo sociocultural, específicamente con la concientización. Hay mucha gente que está sensibilizada sobre la función que siempre cumplieron los bosques nativos en la provincia. Es crucial que la educación ambiental se incorpore a las currículas y que las universidades se estén preocupando y ocupando de estos temas y de las técnicas de restauración ambiental.
En primera instancia, hay que realizar un diagnóstico, analizando cuál fue el proceso que degradó a ese bioma: incendios, desmontes, erosión, entre otros; y a partir de ello, analizar las técnicas a aplicar para recomponer las funciones ecológicas del bosque nativo. También es importante recuperar los saberes que fuimos perdiendo y elaborar una estrategia comunicacional para que la ciudadanía se involucre y participe en estos procesos. Hay que restaurar, conservar y aprender y re-aprender cuáles son los beneficios y virtudes de las especies nativas y buscar las formas de compatibilizar las actividades humanas vinculadas a la producción de cultivos. Hoy la degradación y desaparición de los bosques tienen que ver con el avance de la frontera agropecuaria, los agronegocios, los emprendimientos inmobiliarios. Sin embargo, existen experiencias y modos en que puede combinarse una actividad económica con la presencia de bosques nativos. El desafío es buscar cuál es el punto de equilibrio y cuáles son los mecanismos para poner límites y lograr un beneficio conjunto.

 

- ¿Cuál es la situación de la Ley nacional y la provincial de Bosques Nativos?

- La Ley Provincial de Bosques Nativos presenta contradicciones con la Ley Nacional de Protección Ambiental de los Bosques Nativos, que fija las bases mínimas a partir de las cuales cada provincia debe legislar, por ello en este momento está cuestionada. Se trata de una discusión aun vigente y que evidentemente si no se encuentra una solución se terminarán perdiendo los últimos parches de bosques nativos que quedan.
La discusión de la Ley de Bosques ayuda a la toma de conciencia y al conocimiento más profundo del ecosistema natural, solo falta el acompañamiento de una legislación que realmente genere un ordenamiento territorial del bosque nativo para encontrar un equilibrio socio ambiental en la provincia. La naturaleza se está expresando, está en nosotros como sociedad oír su llamado y actuar en consecuencia o quedarnos como meros espectadores.


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