Realizadores Mexicanos brindaron una charla en la UNVM
FunkyCinema: otra forma de ver los videos de casamiento
Mar, 04/09/2012 - 11:51

Gus Cortes y Edgar Herrera son los responsables de Funkycinema, una propuesta novedosa en la realización y el concepto de videos de boda. Si uno se toma el trabajo de poner estos nombres en un buscador, inmediatamente aparecen links que remiten a videos de Youtube, especie de trailers protagonizados por parejas que van a casarse. Se trata de historias con un guión, sin diálogos pero elocuentes, con una estética que viene del cine y la publicidad.
Es el producto que ofrecen estos realizadores mexicanos que reivindican al video de casamiento y piden que se lo vea como “un arte abstracto de la vida”. Ellos brindaron, junto a otros documentalistas de ése país, una charla gratuita en la UNVM luego de participar de un workshop en la ciudad.
“Mucho tiempo el video de boda ha sido como rezagado un poco, y lo que queremos hacer es decirle a la gente  que el video de boda es la conexión con la familia que en 30 años lo van a ver, y para nosotros, los hijos, ver la boda de tu papá y tu mamá es conectarse al pasado”, resume Cortés. Ambos se conocieron hace ocho años, trabajando para la misma empresa, pero Funkycinema nació con el transcurso de la relación y el paso del tiempo: “nos dimos cuenta que las inquietudes que teníamos con el cine y con crear una narrativa propia iban más allá de sólo crear un negocio;  así es como surgió el estilo, surgió del dinero y se pasó a querer crear arte en un video familiar”.
Tanto Herrera como Cortés cuentan con experiencia en la publicidad y el cine, y en las producciones de Funkycinema son visibles las marcas de esos recorridos laborales. La estética que proponen no es novedosa en sí misma, pero sí lo es en relación al producto: el video de casamiento. Cortés explica que se consideran a sí mismos “como guardianes de memorias, vamos grabando cosas, las vamos encapsulando en discos duros, y guardando esos momentos de la familia, y lo que nos inspira es nuestra propia familia, ser conscientes de que la vida es impermanente, que uno no es fuerte y vamos a morir, entonces lo que queda es la memoria”.
En cuanto a su público, Cortés señala que se trata fundamentalmente de personas vinculadas al mundo de la cultura, ya sean artistas, gente de las letras o de disciplinas como la arquitectura. Sin embargo, destaca que su producto impacta a quien lo ve, sea cual fuere su percepción de la cultura. “Lo que hacemos son videos en los que no conoces tu al protagonista, pero cuando los ves te emocionan, y la garganta se te hace un nudo”, enfatiza.
 
Una metodología
Cortés señala que Funkycinema trabaja en solitario, como una opción metodológica para “no mezclar las ideas de los otros con las nuestras”. Así, no establecen lazos de colaboración con otras figuras del ‘mundo boda’ como los biógrafos, una etiqueta que rechazan. “Nuestro trabajo es hacer tu esencia y decirle a la gente cómo es cada persona”, enfatiza con el orgullo de llevar a la filmación de un casamiento un escalón o varios más arriba. Destaca que “el tipo que hace video de boda se siente chiquito, y ahora te puedo decir que estamos haciéndole al gremio ganarse el respeto que se merece”.
El mexicano quiso dejar también un mensaje para los jóvenes que hoy están estudiando y formándose para hacer cine. Los instó a perseguir el título, pero sin esperar a tenerlo en la mano para comenzar a hacer cosas, “que se quiten las pipas de la boca y los gorros de directores y se rapen el pelo, no hace falta el pelo largo para sentirse cineastas, y que en lugar de hablar de cine, hagan cine, agarren una cámara ya y salgan a grabar”. “Seguramente los cineastas van a decir que lo que hago no es cine, pero lo que hago yo es enviar una comunicación, y si esa comunicación sirve para que alguien lo vea y le caiga bien, esa es nuestra intención, las cámaras de video son herramientas perfectas para que comiencen a trabajar desde adentro lo que tiene cada uno”, reflexiona.


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